HEADER MARKUPS

  DECORACION Y MESA FORMAL - El arte de la mesa
Cubiertos de mesa Tamaños Cubiertos para servir El arte de la mesa
 
 

COMO DISPONER LA MESA



      GUIA DE COPAS Y CUBERTERIA

  • Se calcula un espacio de 75 centímetros entre un asiento y otro.

  • El primer plato o plato base se coloca a 2.5 centímetros del borde de la mesa

  • En una cena protocolaria se pone sólo un plato libre para el servicio de comida

MANTEL

Inmaculadamente limpio y bien planchado, el mantel se extiende con todo cuidado y uniformidad sobre la mesa, sin que se noten las marcas de los dobleces, siendo el pliegue central el único que, en opinión de algunos, se permite dejar.  Cualquier arruga debe plancharse con la ayuda de un lienzo húmedo.

Para una comida formal, el mantel debe ser muy fino y de buen gusto, a la vez que sencillo y sobrio.  El blanco es el color clásico porque su elegancia y neutralidad permiten que la vajilla, cristalería, cubiertos, centros de mesa y especialmente la comida destaquen sin competir entre ellos.

Los mejores géneros son: hilo, encaje, damasco y similares, lisos o con bordados.  Si es de encaje, se coloca debajo una tela de color suave que haga resaltar los dibujos y calados.  Los manteles en tonalidad pastel o bordados en colores se usan para la hora del almuerzo; despues de las 6 de la tarde, deben ser blancos o beiges.

Estéticamente, se puede organizar también una bonita mesa con mantelitos individuales, pero su uso está restringido a situaciones menos formales.

Es importante que el mantel tenga el tamaño apropiado: ni muy corto, ni demasiado largo.  Después de cubrir toda la mesa, éste debe colgar de 30 a 35 centímetros alrededor de la misma.

Es costumbre muy útil colocar debajo del mantel un protector de doble faz: afelpado por la parte que hace contacto con la mesa e impermeable por la superior, de manera que proteja la mesa de los accidentes más corrientes durante una comida, como es que se vuelque una copa de agua o vino, se derrame algún jugo o salsa, etcétera.  Este protector, además, amortigua al máximo el ruido que produce el cambio de platos y cubiertos durante la cena y le da mejor presencia a la mesa.  El protector debe ser 10 centímetros más corto que el mantel.

SERVILLETAS

Proveniente de las costumbres gatronómicas de la nobleza en la edad media (época en la cual sólo era un lienzo para resguardar la ropa y limpiarse las manos), la servilleta evolucionó hasta convertirse en nuestro días en parte integral de una mesa bien puesta y de los buenos modales.  Protege la ropa de los comensales y, gracias a ingeniosos dobleces, realza la decoración de la mesa o complementa la presentación de los alimentos.

Las servilletas, amplias y elegantes (50 centímetros por lado), deben guardar concordancia con el mantel en calidad, textura y tono, incluyendo aquellos casos en que se establece una armonía de colores contrastantes.  Para los manteles de encaje, la servilleta será, lógicamente, de distinto género, pero debe llevar una esquina adornada con el mismo tejido.

DONDE COLOCAR LAS SERVILLETAS

Depende de la costumbre del lugar: en Estados Unidos se sitúa a la izquierda de los platos, mientras que en muchos países de Europa y en algunos de América Latina lo usual es ponerla a la derecha.  También se permite colocarla doblada en el centro del plato principal.

ARREGLO ARTISTICO DE LAS SERVILLETAS
La técnica particular que se utilice en el doblado de la servilleta expresa el carácter formal o informal de la cena.

En un contexto formal, la servilleta debe ser presentada con elegancia, sobriedad y sencilez, sin dobleces a la vista.  Soslo destacará su propio diseño o adorno.

Para eventos semiformales o informales, se pueden emplear cuantos dobleces sea capaz de crear el decorador.

Para lograr óptimos resultados al doblar y disponer las servilletas es preciso seguir las siguientes reglas fundamentales:

1. Las manos y superficies de trabajo deben estar perfectamente limpias.
2. Las servilletas, impecables.
3. Los bordados se sitúan en una esquina.
4. Los mejores resultados se obtienen con servilletas perfectamente planchadas, de esquinas cuadradas.

VAJILLA

La vajilla no sólo realzará una mesa, sino que deberá estar acorde con el espíritu de la ocasión. Al organizar una comida, antes de seleccionar el menú se ha de comprobar si se cuenta con una vajilla que alcance para todos los invitados e incluya el tipo de plato adecuado para cada alimento y las bandejas o fuentes de servicio donde serán presentados los mismos. En las comidas formales es imprescindible el portaplatos o plato base. Es más grande que el plato llano y su utilidad, realmente, es más estética que práctica. Este plato sirve para enmarcar lujosamente la vajilla: su tamaño, mayor que el de todos los demás, deja ver una orilla brillante en torno a éstos. Puede ser de calidad diferente: estaño, acero o plata, y generalmente se presenta cubierto con un tapete de tela fina en color blanco o beige, delicadamente bordado y de un diámetro intermedio entre el plato base y el del servicio principal; además de proteger el plato base, sobre todo cuando es de metal valioso, esta cubierta amortigua el ruido al cambiar las piezas de la vajilla. El plato base permanece en el puesto de cada comensal hasta el momento de servir el postre, cuando se retiran todos los utensilios que sirvieron para la comida principal. La vajilla para una cena formal debe ser de la más alta calidad. La porcelana tiene varias ventajas: es traslúcida, perfectamente vitrificable, no la raya el acero, es resistente a la acción de los cubiertos, inatacable por las grasas y ácidos de los alimentos y fácil de limpiar. En todo caso, cualquier material que se seleccione debe tener estas cualidades. El tono clásico para una vajilla es el blanco, pues facilita que destaquen el colorido y presentación de los alimentos.

ELEMENTOS BÁSICOS DE UNA VAJILLA

1. Plato base o de presentación 
2. Plato grande, llano o extendido 
3. Plato mediano, llano, para entradas, ensaladas, postres 
4. Plato pequeño, llano, para el pan 
5. Plato hondo 
6. Taza para consomé, con su plato 
7. Juego de café

Sobre el plato base se coloca otro destinado para la comida principal y sobre éste, el de la entrada (uno libre y otro servido, nunca más de dos vacíos). A la izquierda de cada lugar se pone el plato para el pan, delante de los tenedores. En cuanto al plato para la ensalada, va a la izquierda de éstos. Si no se usa el plato para el pan, puede colocarse en su lugar el de la ensalada. Si una misma comida incluye pescado y carnes rojas, se usarán platos diferentes para cada uno. Si hay quesos, se coloca un plato mediano llano (como el de postre) junto con el cuchillo especial para quesos. Si el café se sirve en la mesa, es mejor que las tazas hagan juego con el resto de la vajilla, pero citando se toma en otro lugar no importa que sean diferentes.

 
 
 
  << anterior siguiente >>  
   COME CON ESTILO
  Decoración y mesa   formal
  Etiqueta y modales
  Decorando la mesa al   aire libre
  Una mesa formal
  Mesa al estilo   campestre
  Cena romántica en 4   pasos
  Arreglos florales