VINOS DE ESPAÑA
La oferta vinícola de España está influenciada o relacionada por su gran diversidad cultural , climática y geográfica. Gracias a la enorme extensión montañosa de España existen tres principales climas que ejercen influencia sobre el desarrollo de la vid: El clima Atlántico, que influencia las regiones del norte como Galicia y el País Vasco, el Mediterráneo que afecta a la producción de las comunidades de la costa mediterránea, como Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña y el clima continental, que marca los rasgos de la producción en las regiones centrales tales como Castilla La Mancha, Castilla León, Extremadura, La Rioja, Navarra y Aragón. A estos hay que añadir las condiciones particulares de las Islas Canarias y Baleares. Estos distintos climas proporcionan distintos patrones de temperatura, pluviometría e insolación.
España es el tercer país productor de vino después de Francia e Italia con 3,500 millones de litros, contando con la mayor superficie de cultivo de vid en el planeta. Quizás las zonas de producción de Rioja y Rivera del Duero son las más reconocidas por sus vinos tintos de calidad, sin embargo en España existen más de cincuenta Denominaciones de Origen, que producen una gran variedad de vinos entre tintos, blancos y cavas (el espumante producido en Cataluña con el método Champenoise).
Entre las denominaciones de origen merecen destacarse: Alella, Jerez, La mancha, Valdepeñas, Rivera del Duero, Rueda, Penedés, Priorato, Rias Baixas, Ribeiro, Rioja y Cava.
DENOMINACIÓN RIOJA
Gonzalo de Berceo, primer poeta castellano, inmortalizó en sus versos el vino de Rioja. Ya en la Edad Media la producción vitivinícola constituyó una parte importante de la actividad económica de la región. En 1,991 una Orden Ministerial otorgó el carácter de Calificada a la Denominación de Origen "Rioja", la única que ostenta ese rango.
Es una de las zonas productoras de vino de calidad más importantes de las que dispone España. El carácter de sus vinos ha contribuido a su internacionalización, siendo una de las denominaciones españolas más conocidas en el exterior, tal es así que el vino español es asociado con el vino producido en Rioja.
Está enclavada en el Valle del Ebro. Limita al norte con la Sierra de Cantabria y al sur con la Sierra de la Demanda, lo que constituye una situación privilegiada para el cultivo de la vid. Su territorio se extiende en zonas de las comunidades autónomas de La Rioja (un 80%), del País Vasco (un 15% de la provincia de Álava) y de Navarra (un 5%). Su territorio comprende unas 50.000 hectáreas cultivadas que producen una media anual de 200 millones de litros. De dicha producción, el 75% corresponde a vino tinto y el resto a blanco y rosado. El vino producido se cría, en su mayoría, en barricas de roble de 225 litros, lo que le aporta el aroma peculiar de la madera y que conservará tras completar su crianza en botellas de vidrio.
Para los vinos tintos y rosados se utilizan las variedades Tempranillo, Garnacha, Graciano y Mazuelo, mientras que para los blancos se utiliza la Malvasía, Viura y Garnacha Blanca.
Los niveles de crianza establecidos por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja contemplan las siguientes categorías: Joven (vino sin crianza), De crianza (dos años en bodega), Reserva (tres años) y Gran Reserva (cinco años).
Las características generales de los vinos producidos bajo el amparo de esta Denominación de Origen son:
- Tintos: Vinos clásicos, de color vivo, frescos, con aroma penetrante, ligeros al paladar y de grado alcohólico medio.
- Rosados: Vinos muy ligeros, frescos al paladar y con fuerte fragancia, color rosa vivo, grado alcohólico medio.
- Blancos: Vinos de color amarillo verdoso, más o menos pálido, con aroma fino, ligeros y de grado no muy elevado.
DENOMINACIÓN RIBERA DEL DUERO
La denominación de Origen Ribera del Duero fue constituida en el año 1982. Las tierras de esta Denominación se sitúan en la meseta norte de España y en la confluencia de cuatro provincias integradas en la Comunidad Autónoma de Castilla y León: Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. El Río Duero es el eje que une más de 100 pueblos extendidos a lo largo de una franja vitícola de unos 115 kilómetros de longitud y 35 de anchura. Su clima es continental, con temperaturas extremas: veranos cálidos e inviernos muy fríos.
La bodega más emblemática de la región es la Vega Sicilia, cuyos inicios datan de la segunda mitad del siglo XIX, en que fue fundada por la familia Lecanda a orillas del río Duero. En sus viñedos se aclimataron cepas internacionales, como la Cabernet Sauvignon, la Merlot y la Malbec.
La variedad más tradicional de la zona es la Tinta del País o Tinto Fino, también llamada Tempranillo, que ocupa el 60% de la extensión sembrada. También se utilizan para los tintos la Garnacha (que no es usada en los tintos de crianza) y cepas internacionales como la Cabernet Sauvignon, la Malbec y la Merlot. En menor medida, también se pueden encontrar en la Ribera del Duero plantaciones de Albillo o Blanca del País, que es utilizada en los vinos rosados y otras variedades como la Bobal.
Las características principales de los vinos de esta denominación son:
- Tintos: Vinos muy cubiertos de color, con irisaciones moradas, aroma muy delicado y penetrante, y suavemente ácidos.
- Rosados: Son sutiles de color, afrutados, frescos y ligeros en boca.
Los niveles de crianza para los vinos de esta denominación, establecidos por el consejo regulador son:
Crianza: permanencia mínima de doce meses en barrica de roble y que sean comercializados a partir del 1 de diciembre del segundo año después de la vendimia.
Reserva: treinta y seis meses de envejecimiento en barrica y botella, estando un mínimo de doce meses en barrica y llegando al mercado el 1 de diciembre del tercer año tras la vendimia.
Gran Reserva: Sesenta meses de envejecimiento en total, habiendo permanecido al menos veinticuatro meses en barrica y treinta y seis en botella.